Sobre la tristeza. Eloy Tizón y Henning Mankell

No estaba permitido estar triste. La tristeza no era revolucionaria. Había que dar palmas, corear consignas, agitar banderas, saludar con el puño en alto, no pensar. (Eloy Tizón; Herido leve. Treinta años de memoria lectora; Páginas de espuma, pag. 295) … Me recuerda algo que todo el mundo debe saber: que la tristeza debe vivir…

Pobreza. Henning Mankell

Hoy en día disponemos de todos los recursos necesarios para erradicar la pobreza absoluta y conseguir que todas las personas estén a este lado de la frontera de la inanición. Pero elegimos no hacerlo. Es una elección que sólo puedo considerar como criminal. Pero no hay ningún tribunal que, a escala global, pueda demandar a…

Miedo. Henning Mankell

El miedo es algo natural y se basa en la sencilla verdad de que lo que nos distingue de otras especies es que somos conscientes de nuestra condición mortal. Los gatos que he tenido a lo largo de mi vida nunca han tenido presente que iban a morir. Ni siquiera sabía que estaban vivos. Simplemente,…

Vivir en medio. Henning Mankell

Me resultaría embarazoso que alguna de las personas de mi entorno dijera en mi lecho de muerte que he «he dejado el tiempo». Nunca he vivido en el tiempo. Siempre he tratado de vivir en medio de mi vida y de la vida de otros. (Henning Mankell; Arenas movedizas; Tusquets, pag. 213)

Sin la alegría, el ser humano no sobrevive. Henning Mankell

Casi como si se tratara de una convicción religiosa más o menos difusa, tengo una certeza sobre las personas que puede que vivan en la Tierra dentro de muchos miles de años y después de terribles glaciaciones. Y es que las embargará una alegría elemental. Sin ella, el ser humano no sobrevive. Sería tanto como…

Tiempo para pensar. Henning Mankell

Todos nos hacemos preguntas. Es algo que tenemos en común. No conozco a nadie que no haya sentido curiosidad por las estrellas una noche de invierno y que no se haya preguntado por la existencia, el sentido y el curso de la vida… Muchos abandonan, dejan de preguntar, se encogen de hombros y continúan con…

Esperanza. Henning Mankell

Tenemos que procurar siempre que la esperanza sea más fuerte que la desesperanza. Sin esperanza no hay, en el fondo, supervivencia. Y eso vale tanto para los enfermos de cáncer como para las demás personas. (Henning Mankell; Arenas movedizas; Tusquets, pag. 107)