La calma es mi libro. Juan Eduardo Zúñiga

Ése fue mi primer espacio confidente, beneficioso por las horas que allí pasaba. Leía cuanto me rea posible y dibujaba escenas de las historias que me gustaban. Había calma, esa condición importante para entrar en las galerías de la conciencia. Escribió Rilke en un poema: «La noche es mi libro»; pero alguien, un niño, podría…

Calma. Sándor Márai

A veces siento lástima por las personas que corren tratando de acapararlo todo con tanta desesperación e insensatez…A uno le entran ganas de darles un palmetazo en los dedos y decirles: “¡Las manos quietas! ¡dejad de toquetearlo todo! ¡Quedaos sentados con educación! ¡En fila! ¡Cada uno tendrá lo que le corresponde!” De verdad, son como…